Recomendaciones de educación virtual para educadores tradicionales

Recomendaciones de educación virtual para educadores tradicionales

Para muchos, enseñar o recibir una clase a través de una pantalla se ha convertido en uno de los principales desafíos del 2020. Las rutinas de enseñanza/aprendizaje han tenido que cambiar de forma radical, y docentes y estudiantes se han visto en la tarea de familiarizarse con herramientas digitales, en tiempo récord.

Sin embargo, para otros, la educación virtual es algo común en su vida diaria, desde mucho antes de las medidas de confinamiento, por lo que abrir su laptop para tomar u orientar una clase y emplear recursos de plataformas ya es algo habitual.

Con esa experiencia a la mano, en RUAV les consultamos a algunos docentes con experiencia en modalidad virtual, de la Universidad del Valle, cuáles serían sus mejores tips para cumplir con esta nueva dinámica, y que quienes tienen menos experiencia se sientan un poco más seguros.

Tener confianza

Es fundamental que los docentes que están por iniciar actividades con las TIC rompan el paradigma de que estas son solo para expertos o que su rol se verá eclipsado por ellas. Cada vez, las funcionalidades de herramientas y plataformas son más intuitivas y amigables.

No exagerar con la cantidad de contenidos

“Los profesores debemos buscar un equilibrio y un propósito respecto a los materiales y actividades que generamos en la educación virtual”, dice Juan Pablo Silva, profesor de la facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, y facilitador en los talleres de Herramientas TIC.

No es necesario subir una gran cantidad de material de estudio o de llevar a cabo muchas videoconferencias, por el contrario se debe buscar un balance que fortalezca el proceso enseñanza/aprendizaje, para no generar agobios a la hora de cumplir con tareas, en el caso de los estudiantes, y de corregir, en el de los docentes.

Flexibilidad

Dejar el material de estudio o videoconferencias disponibles para consultas posteriores a los horarios de clase, así como ampliar los plazos de entrega, permitirá que todos los estudiantes, incluyendo los que no tienen acceso ilimitado a dispositivos o a conectividad, cumplan con sus objetivos.

“Una de las problemáticas que tenemos ahora es que muchos estudiantes disponen de un único computador en casa, que deben compartir con toda la familia. Si los demás miembros de la familia deben teletrabajar o telestudiar, este equipo no podrá ser utilizado simultáneamente”, reflexionó el profesor Ángel García Baños, de la Escuela de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Valle. Lo mismo puede suceder con sus conexiones a Internet.

El tiempo

Al estar en casa, las distracciones se pueden multiplicar, tanto para los docentes como para los estudiantes. Para esto se puede fijar una agenda con actividades académicas y personales, en la que se establezcan horarios para cada una, lo que incluso puede facilitar el sobrellevar el confinamiento.

“Una estrategia para que estudiantes manejen mejor su tiempo es estudiar los temas durante períodos cortos e intensos, con descansos intermedios. Según expertos, llevar a cabo el estudio de un tema, en lapsos de, por ejemplo, 30 minutos, y después tener descansos de igual intensidad, permite incrementar el aprendizaje”, explicó el docente Silva.

Herramientas que pueden ser útiles

El profesor Fabio Guerrero, de la facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, recomendó algunas de las herramientas digitales, que pueden ser de utilidad en esta época:

  • Google Meet para videoconferencias. Permite grabar las clases automáticamente. Los videos son almacenadas en los servidores de Google.
  • Tablero interactivo OpenBoard. Es libre y muy fácil de usar, se puede instalar en MacOS, Windows, Linux.
  • Xournal++. Esta herramienta permite escribir como si se hiciera en un cuaderno, así como hacer anotaciones sobre archivos PDF. Por ejemplo, si un profesor abre sus presentaciones de clase PDF con esta herramienta, podrá escribir, resaltar, incluir cuadros, círculos y líneas sobre ellas.
  • Jamboard de Google. Es una herramienta de pizarra virtual en ambos sentidos, es decir, los invitados al Jamboard también podrán escribir en la pizarra, desde su computadora. El manejo es muy sencillo y se parece mucho a compartir un archivo en Google Docs.