Aportar documentos a los repositorios, un impulso para la ciencia

Aportar documentos a los repositorios, un impulso para la ciencia

Eloy Rodrigues, panelista de TICAL 2015, habló con la Asociacion RUAV.

Los repositorios institucionales serán más visitados, si aumenta la cantidad de autores que depositan sus documentos en ellos, según Eloy Antonio Santos Cordeiro Rodrigues, director de Servicios de Documentación de la universidad de Minho, en Portugal.

El experto en el tema enfrentó a los asistentes a TICAL 2015, que se cumplió del 6 al 8 de julio, en Viña del Mar, Chile, con el desafío de generar políticas y cultura que promuevan la consigna de información científica en mecanismos de acceso abierto, y así impulsar el desarrollo de la educación a nivel mundial.

Tras su intervención en el evento organizado por RedCLARA, la Asociación Red Universitaria de Alta Velocidad del Valle del Cauca – RUAV lo entrevistó acerca de las prioridades que debe tener América Latina, en relación a este tema, y la manera en que los directores de TI pueden involucrarse.

¿Que lo interesó en los repositorios institucionales de acceso abierto?

Es una historia personal. Hace 15 años, yo trabajaba en la universidad, y queríamos crear un sistema para almacenar las tesis doctorales y de maestría. Sin la intención de reinventar la rueda, miré lo que otros estaban haciendo y me encontré con los conceptos de repositorios institucionales y de software; percibí que estos serían la solución, no solo para las tesis, sino para todos los resultados de investigación.

Comprendí que su importancia está en la promoción de la ciencia, ya que como sociedad, cuando pagamos impuestos, parte de ese pago se destina a la investigación, y muchas veces los resultados no están disponibles para el público, no hay retorno para las personas.  Con los repositorios se puede tener control sobre los resultados y afrontar los retos que tenemos, producir ciencia todos los días en función de mejorar y no esperar a que las catástrofes o situaciones que la requieren sucedan.

¿De qué manera se debe promover el uso de estas herramientas en América Latina?

El problema no está en la difusión, está en la carencia de políticas para que los autores depositen sus investigaciones en los repositorios. Si las universidades no crean este tipo de normas, tendrán pocos documentos y la herramienta no será atractiva para consultores ni para generadores de información.

En la universidad de Minho, donde trabajo, es requisito depositar los trabajos realizados en los repositorios y, en el futuro, solo serán considerados los que se encuentren allí. Igualmente, hay organismos de financiación que solo tienen en cuenta a publicaciones que estén en incluidos en uno de estos recursos.

Latinoamérica debe animar a sus investigadores demostrando estas ventajas, como la cantidad de consultas que pueden acumular, los contactos académicos que pueden establecer y la participación en otros procesos investigativos.

¿Existen trabajos colaborativos entre Europa y Latinoamérica, gracias a los repositorios?

La principal iniciativa que hay en la región es la de La Referencia, la red de repositorios de América Latina, que es una federación que reúne a las iniciativas de este tipo que hay en el continente. Esto ha permitido la integración con Europa y su repositorio OpenAIRE, en el que se encuentran más de 50 universidades europeas

Estamos trabajando en tener los mismos estándares y vamos a desarrollar un proyecto piloto, en los próximos dos años, para que el lazo entre los repositorios continentales se fortalezca.

En cuanto a las bibliotecas ¿Cómo va el proceso de digitalización?

Hay mucho trabajo de digitalización de fondos antiguos de bibliotecas en que están en papel y que ahora ya pueden ser de dominio público. También hay mucha investigación en el área de interfaces de búsqueda, pues a pesar de todo el esfuerzo de construcción de mecanismos propios, Google continúa siendo imbatible. Se debe invertir en los contenidos, para que sean descubiertos a través de cualquier ruta, mantener el acceso libre.

¿Las bibliotecas están muy ligadas a los repositorios?

La mayoría de repositorios son manejados por bibliotecas, en alianza con personal de TI y, casi siempre, los mejores hacen parte de las que tienen mayores recursos. Sin embargo, los repositorios pueden ser mecanismos de democratización, ya que su construcción requiere de un nivel mínimo de inversión, a diferencia de las bibliotecas.

¿Cuál mecanismo es el más consultado?

Eso depende. Se estima que solo un tercio de los contenidos científicos están disponibles en repositorios de acceso abierto, así que el material que se encuentra en las bibliotecas sigue siendo muy útil.

La importancia de los contenidos de acceso abierto viene creciendo, pero creo que vamos a tardar una década en almacenar la mayoría de documentos científicos. En ese momento, los repositorios tendrán mayor importancia que las bibliotecas.

¿Cuál cree que es el futuro para estos dos mecanismos?

Hacer previsiones sobre el futuro es muy arriesgado, pero pienso que el tema del acceso abierto dominará el futuro de la comunicación científica, y será manejado por universidades y bibliotecas. El riesgo está en que las grandes editoriales se conviertan en redes de acceso abierto de pago para los autores que deseen publicar y eso, para mí, sería un drama. Es una batalla saber cómo se va a concretar y con quién.

¿Qué papel deben cumplir los directores TI en la construcción de repositorios?

Este es un nuevo reto. Debemos trabajar en la gestión de los datos que resultan de una publicación. Cuando hago una investigación recojo datos, fotografías, muestras, etc., y esa información tiene que ser preservada, para que pueda reutilizarse, independiente del resultado que derive. Esa es una gran oportunidad para los TI de las instituciones, que pueden empezar a ofrecer diferentes servicios, como capacidad para almacenar datos con los que un investigador está trabajando y abrir todo un servicio de repositorio de datos para las diferentes fases de la investigación. Eso añade valor al trabajo hecho por cada institución.

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