Clima a favor: Proyecto CIAT revoluciona la agricultura colombiana

Clima a favor: Proyecto CIAT revoluciona la agricultura colombiana

Foto: Neil Palmer (CIAT).

 

El cambio climático es una realidad usualmente planteada como aterradora e incontrolable, que requiere de acciones inmediatas, que si no se cumplen en masa, no tendrán mucha repercusión. No obstante, existen esfuerzos que, muchas veces, no son conocidos por todos, pero que revolucionan costumbres y procesos vitales para que la especie humana se adapte mejor al calentamiento global, y que se gestan desde regiones como el Valle del Cauca, siendo reconocidos internacionalmente por su compromiso e impacto.

Ese es el caso del CIAT, asociado RUAV que recientemente recibió un reconocimiento de Naciones Unidas por el proyecto de Agricultura Sostenible Adaptada al Clima, que, a través de la recolección y análisis de grandes volúmenes de información, pronostica cuáles deben ser las medidas que tomen los agricultores en el momento de sembrar y cosechar sus cultivos, para que la variabilidad del clima no afecte su producción.

La investigadora Deissy Martínez Barón, oficial científico para América Latina del programa de investigación del CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), explicó el proceso que los llevó a tener varias Mesas Técnicas Agroclimáticas implementadas en el país, y que ha convertido a Colombia en un referente internacional.

“En 2014, el CIAT firmó un ambicioso convenio con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, dentro del cual se comprenden diversos temas, como el pronóstico agroclimático. A partir de esto, empezamos a trabajar con actores clave, como el Ideam y las agremiaciones agrícolas del país, en la revisión de la información generada por todos”.

Debido a su experticia, el Ideam se encargó de ofrecer la información relacionada con temas meteorológicos, y algunos gremios como Fedearroz, Federación Nacional de Arroceros, y Fenalce, Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, presentaron datos relevantes acerca de los procesos de cultivo, que habían sido recolectados para fines diferentes con anterioridad. Encuestas y evaluaciones del ministerio, reportes del sitio agronet.gov.co, así como estudios previos del CIAT complementaron el cúmulo de información.

Así inició el proceso de estudio de datos, realizado con herramientas digitales como Oryza, AEPS y RClimTool, entre otras, y con Aclimate Tool Colombia, un desarrollo propio del centro investigación y de Minagricultura.

“De eso se trata el big data, aprovechar la información disponible para la toma de decisiones”, argumentó la investigadora.

El éxito se vio en los campos

Para el año 2015, el CIAT y sus aliados empezaron a cosechar los resultados de su iniciativa.

Después del análisis de los datos obtenidos, en conjunto con Fedearroz, se les entregó la recomendación, a los agricultores del departamento de Córdoba, de aplazar sus períodos de siembra, debido al pronóstico agroclimático obtenido que auguraba varios días de sequía. Gracias a esto, se redujo el nivel de pérdidas del cultivo y los gremios empezaron a contratar agrometereólogos de planta.

Al mismo tiempo, y con base en un intercambio de conocimiento realizado con Senegal, el CIAT propuso la creación de espacios de diálogo sobre los resultados que obtenían de los pronósticos, y en los que participaran científicos, productores, técnicos y demás actores de cada sector. Así nacieron las Mesas Técnicas Agroclimáticas.

“Empezamos con dos mesas contrastantes, una en Córdoba y otra en Cauca. La dinámica de las mesas es la siguiente: Los investigadores generamos una predicción climática para las próximas dos semanas y hasta los seis meses siguientes, con el apoyo del Ideam. Esa predicción la aplicamos a los modelos de cultivos prioritarios de la zona, la socializamos con los diferentes actores participantes, pensamos los impactos de ese pronóstico en los cultivos, gracias al conocimiento de los actores locales de su territorio, y generamos unas recomendaciones que conforman un Boletín Agroclimático Nacional y local”, explicó Martínez Barón.

Además de tener la predicción, esos boletines cuentan con sugerencias sobre posibles fechas de siembra, cuáles son las mejores variedades para utilizar, si es recomendable el uso de fertilizantes, etc., las cuales son divulgadas por los miembros de las mesas, con sus redes de agricultores y otras instituciones.

Gracias al éxito de esta iniciativa, a mediados del 2016, en Sucre se solicitó la creación de una mesa, que es coordinada por Fedearroz y Corpomojana. Seguidamente, otros departamentos también empezaron a requerir la implementación de sus propias mesas, por lo que la creación de 15 Mesas Técnicas Agroclimáticas se convirtió en una de las líneas de acción, en términos de Adaptación y Mitigación, del marco de contribuciones nacionales determinadas del Acuerdo de París.

Hasta el momento, se han implementado mesas en Córdoba, Sucre, Cauca, Santander y Magdalena. Con el apoyo de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se ha planteado la creación de estos organismos en el Tolima, Nariño y Chocó. Dichos departamentos serán prioritarios, sin que esto descarte que las regiones de todo el país ingresen al proyecto, en el futuro.

El papel actual del CIAT

Tras varios años de proceso, el CIAT alcanzó la meta de fortalecer las capacidades, de los múltiples actores de cada región, en las herramientas digitales utilizadas para generar los pronósticos. Hoy, brindan apoyo técnico a quien así lo requiera.

“Los actores e instituciones que conforman cada mesa se han apropiado de los procesos, como la generación de predicción climática, correr los modelos de cultivo y socializar la información obtenida. Con el Ideam estamos trabajando para que esta información llegue directamente al agricultor, por lo que se creó el manual de campo Servicios Integrados Participativos del Clima para la Agricultura PICSA. En fin, nuestro propósito es que los actores tengan todo el conocimiento para generar la información, sin depender de nosotros”, indicó la investigadora Martínez.

Hoy, además de las Mesas Técnicas Agroclimáticas Regionales, existe una Mesa Agroclimática Nacional, que reúne información general, lineamientos en términos de clima y algunas recomendaciones, que después son aterrizadas a lo local.

Un reconocimiento internacional

Sin duda, este es un proyecto transformador, que ha demostrado la fuerza que tiene el diálogo, la tecnología y la unión de conocimientos de cada entidad y persona involucrada en el proceso de obtener alimentos de la tierra. Esto no pasó desapercibido para la Organización de Naciones Unidas, que recientemente reconoció esta labor con el premio Momentum for Change, entregado en la Cumbre del Clima de Naciones Unidas, en septiembre pasado.

“Este premio resalta las iniciativas que aportan a la reducción de riesgos por cambio climático, a través de las TIC. En nuestra propuesta pusimos cómo las tecnologías de la información y las comunicaciones pueden ser útiles para que los agricultores tomen decisiones frente a la variabilidad del clima, en América Latina. Presentamos las herramientas utilizadas y cómo se fortalecieron las capacidades de las instituciones en el país, el trabajo colaborativo entre ellas y las soluciones entregadas a los agricultores colombianos”, indicó la investigadora.

El premio fue recibido por los investigadores Daniel Jiménez y Julián Ramírez, líderes del proyecto, durante una ceremonia, y será anunciado durante la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se lleva a cabo desde el 6 de noviembre, en Bonn, Alemania.

Este galardón también está relacionado con la influencia que ha tenido la experiencia nacional en Honduras, país que, después de conocer el proyecto colombiano, firmó un convenio entre su Secretaría de Agricultura y Ganadería SAG y el CIAT, para establecer sus propias Mesas Técnicas Agroclimáticas.

“Con el aprendizaje que obtuvieron aquí, han creado siete mesas. Nosotros constantemente les damos apoyo, lo que nos ha posicionado como país líder en el tema, en el continente”.

El cambio puede ser a favor

La investigadora Martínez considera que el cambio climático es un tema del cual todos deben apropiarse para estar preparados para cualquiera de sus implicaciones, y así aprovechar las oportunidades que vienen con él.

“La población del mundo sigue creciendo y necesita seguir alimentándose. Países como Colombia, con su variedad climática y física, tiene la posibilidad de afrontar mejor los retos climáticos, y así convertirse en una despensa de alimentos para la región y el mundo. En otras palabras, el cambio climático genera oportunidades, en sitios donde no se podía cosechar, ahora se pueden sembrar diferentes tipos de alimentos. No solamente hay que ver lo negativo, sino que, conociendo el potencial de los cultivos, se puede tener una agricultura sostenible y adaptada al clima, y podremos vivir mejor”.

Además, mencionó que si alguna entidad o académico está interesado en conocer más, puede contactarla vía correo electrónico, y ella se encargará de ser el canal con las demás áreas del proyecto.

 

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